180914

Hoy me he dado cuenta de una cosa: las personas somos grandes actores y actrices. A todos nos pasan cosas, es inevitable porque la vida consiste básicamente en eso. Creo que cada uno piensa siempre en sus problemas y no se para a pensar que los demás también tienen derecho a tenerlos. Puede que no sean problemas tan gordos o tan importantes como otros problemas, pero al fin y al cabo son problemas. Problemas que te complican la vida porque les damos demasiada importancia, porque no sabemos resolverlos, porque no sabemos como manejarlos… Pasa igual que con un problema de física, química o matemáticas. Tienes cinco formulas que puedes utilizar: unas te llevarán por caminos más largos y complicados, o más cortos e incluso más complicados… quién sabe. Pero al fin y al cabo son problemas de los que tienes que hacerte cargo, de los que tienes que coger sin miedo y solucionarlos antes de que tiren tu vida por la borda. 

Nos pasamos la mayor parte de nuestra vida preocupándonos por cosas de las que no tenemos el control. Las cosas pasan, los problemas llegan y somos incapaces de no hacerles caso, porque somos humanos, seres inteligentes que sienten las cosas demasiado. Quizá ese es nuestro castigo por amar. Quizás amar es lo mejor que tenemos, pero también es lo peor porque puede acabar con nosotros.

100914

Llevo mucho tiempo sin decir lo que pienso. Tengo la impresión de estar ahogándome en mi misma, como si todo lo que me pasa es por alguna estúpida razón. Como si todo lo malo solo me pasara a mi, como si no encajara en ningún sitio, y la gente se hartara de mi por pasar de ellos. Me estoy encerrando a mi misma y tirando la llave al vacío, y duelo; no veas si duele. No puedo hablar de esto con nadie porque nadie me daría la razón. Todo el mundo piensa que el mejor consejo para darle a alguien es decirle que se equivoca y que todo va a salir perfecto. Pero es mentira, todo el mundo necesita que se le de la razón, al menos, yo sí que lo necesito. Necesito que me digan que es normal que piense eso, que no son imaginaciones mías, o que me estoy volviendo loca, porque no me gustaría estar volviéndome así. 

Me importa mucho el por qué soy así, la causa en general. Sé que descubrir la respuesta sería cómo responder a la típica pregunta de “¿por qué existimos, cuál es nuestro fin aquí, de dónde venimos o a dónde vamos?”. Si tuviera la respuesta no tenía gracia nuestra existencia, y no sería vida. La vida, por la experiencia que tengo (que es poca), consiste en descubrir que te va a ocurrir mañana. Si vives sabiendo tu destino, que aburrido sería… La vida es como un libro que se pone más interesante cuanto más avanzas. Conoces nuevos personajes, nuevas tramas, secretos o emociones ocultas.

En resumen, mi vida sería una mierda de libro.

If this wings could fly…

Esto me hace pensar en ti. No entiendo por qué, después de un año sigo dándole vueltas… arrepintiéndome de lo que no hice. Lo peor de todo es eso, saber que dejé pasar la oportunidad… de dejarme llevar, de divertirme, de volar. Creo que los humanos sí pueden volar, no como los pájaros está claro, ellos lo tienen mucho más fácil con esas alas. Pero volar, para un humano, es… vivir, pero vivir haciendo lo que quieres, lo que realmente te gusta. Volar es disfrutar, reír, poder hacer algo sin remordimiento, algo que te apetece aunque a los demás les parezca mal. Conozco a mucha gente así, gente, que con el paso del tiempo a aprendido a volar. Pero yo, que tengo las alas rotas y casi inexistentes, sigo aquí, con los pies hundidos y bien fijados a la tierra. Y a la vez me hundo, mientras veo despegar a los demás orgullosos de sus alas. 

Estás ahí en medio y ves que todo a cambiado. Que tú has cambiado… Ya no te hacen gracia las mismas cosas de antes, y ya no entiendes algunas bromas con las que solías pasártelo bien. Piensas que algo va mal. Intentas decir a tu mente, a tu alma, que son imaginaciones, que nada malo ocurre, pero es que no es así. La realidad es mucho más cruda. Una imagen puede ser distorsionada por el sujeto, ya lo decía Kant “lo importante no es el objeto que estemos estudiando, sino el sujeto que lo estudia; y así se puede aplicar a la vida real. Puede que mi mente ya de por sí esté distorsionada, que por mucho que digan que son cosas mías, aunque pase eso, no se solucionará hasta que alguien te lo haga ver claro. Las cosas no se solucionan solas, a veces necesitas ayuda, claro que hay que pedirla. Pero si no hay confianza, ¿cómo vas a pedir ayuda? ¿Cómo puedes decir algo si no sabes cómo hacerlo? ¿Cómo es que siempre estoy olvidada, que nadie se alegra al verle, o que a nadie le importa si falto o no, o porqué no he venido o no? Lo bueno es que ya no tengo que dar explicaciones, lo malo, es que ya no tengo amigas.